Sector agropecuario

La biotecnología juega cada día un papel más fundamental en la producción agrícola y ganadera, ya que permite hacer frente a diferentes retos sociales —seguridad alimentaria, uso inteligente y respetuoso de recursos limitados, conservación de la biodiversidad, salud animal— mediante la aplicación del conocimiento científico más actual.

Sector agropecuario

La biotecnología permite incrementar la productividad agrícola, ganadera e industrial y mejorar la salud y la nutrición, minimizando, al  mismo tiempo, el  impacto ambiental de estas actividades. 

La biotecnología agroalimentaria tiene múltiples facetas y ámbitos de aplicación. Desde el prisma de la agricultura, permite desarrollar cultivos resistentes a plagas y enfermedades o tolerantes a herbicidas, así como cultivos más tolerantes al estrés ambiental o hídrico.

Además, la biotecnología ha permitido desarrollar productos de uso agrícola, como fertilizantes, fortificantes, bioestimulantes vegetales o biofitosanitarios, a partir de productos naturales que mejoran los rendimientos de los cultivos y su calidad.

En el ámbito de la ganadería ha permitido una mejora en el control de la salud animal, mediante nuevas vacunas, biofármacos veterinarios y herramientas moleculares para el diagnóstico temprano de muchas enfermedades, así como una mejora de la nutrición animal mediante la obtención y validación de ingredientes funcionales para ganadería.

La biotecnología está aportando también soluciones para la gestión de los residuos agrícolas y ganaderos y para su reconversión en bioproductos, que generan nuevo valor para el sector a la vez que se evita su impacto negativo en el medio ambiente.