Alimentación

La innovación en la industria alimentaria, uno de los principales sectores económicos de nuestro país, pasa inevitablemente por la incorporación de los desarrollos biotecnológicos, en un abanico que va desde la producción de nuevos alimentos con propiedades más saludables hasta el control de calidad y la seguridad en la distribución y el consumo.

Alimentación

La industria alimentaria es la principal actividad manufacturera de la Unión Europea, con una cifra de negocio que supera los 1,1 billones de euros, y que representa el 13,8% del consumo de sus ciudadanos (Data & Trends, EU Food & Drink Industry 2018). Con un total de 294.000 empresas (95,3% pymes), da empleo a 4,57 millones de personas. Las pymes suponen el 48,1% de la facturación y el 61,3% del empleo.

La industria alimentaria española ocupa el quinto puesto de la UE por cifra de negocios y es la primera rama del sector industrial del país, con un valor de producción que supera los 113.000 millones de euros (INE 2017). España cuenta con más de 31.000 empresas en el sector de alimentación y bebidas, con 496.200 empleados.

La biotecnología permite generar nuevos alimentos, con propiedades más saludables o atractivas para el consumidor. La ciencia permite incluso diseñar alimentos que den respuesta a necesidades médicas de sus consumidores (alimentos funcionales y nutracéuticos). 

Y avanzando en la cadena de producción, la biotecnología también permite mejorar significativamente las actividades de la industria de transformación, ayudando a desarrollar nuevos fermentos, enzimas o ingredientes alimentarios que convierten los procesos en más eficaces y con un menor impacto ambiental.

Es significativo también el aporte de la biotecnología a los dos últimos eslabones de la cadena de valor de la alimentación, la distribución y el consumidor, ya que ha desarrollado potentes herramientas de diagnóstico y control que permiten detectar  patógenos o contaminantes a niveles ínfimos, ayudando a salvaguardar la seguridad y la salud de los ciudadanos. 

Más de 50 organizaciones socias de Asebio llevan a cabo actividades de investigación y desarrollo en el área de la alimentación, de las cuales un tercio trabajan en nutrición animal y el resto en distintos ámbitos relacionados con la nutrición humana (alimentación funcional, nuevos nutrientes, seguridad alimentaria, etc.).

España destaca también por el alto nivel de investigación en esta área, sin embargo, los estudios realizados subrayan que en transferencia de tecnología estamos por detrás de otros países de nuestro entorno. Asebio trabaja en una serie de medidas de mejora para impulsar la innovación en el sector agroalimentario.