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#BIOSPAIN2025 | “BIOSPAIN y AseBio han jugado para posicionar a España como un actor clave en biotecnología a nivel europeo”

Pilar Gil, coCEO de SID y Sponsor Platinum de BIOSPAIN 2025, subraya la importancia de contar con infraestructuras flexibles y ecosistemas colaborativos como elementos clave para el desarrollo y crecimiento de las empresas biotecnológicas en todas sus fases.

Pilar Gil
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El acceso a infraestructuras especializadas, flexibles y adaptadas a cada fase de crecimiento se ha consolidado como un factor crítico para el desarrollo de la biotecnología. Desde laboratorios básicos para start-ups hasta instalaciones avanzadas para scale-ups, los hubs científicos y ecosistemas colaborativos se posicionan como aceleradores clave de innovación, atracción de talento e inversión.

Sobre estos retos reflexiona Pilar Gil, coCEO de SID, la principal plataforma privada de ciencia e innovación de España y el sur de Europa, que gestiona más de 140.000 m² de infraestructuras en Madrid y Barcelona. En una entrevista enmarcada en BIOSPAIN 2025, que tendrá lugar del 7 al 9 de octubre en Barcelona, Gil analiza cómo la flexibilidad, la colaboración y la creación de entornos integrales están transformando el ecosistema biotech.

Como Patrocinador Platinum de esta edición, SID refuerza con su apoyo el compromiso del sector por consolidar a España y al sur de Europa como polos estratégicos de innovación científica y tecnológica.

AseBio. ¿Qué es SID? 

Pilar Gil. SID, Science and Innovation Districts, es la principal plataforma privada de ciencia e innovación de España y el sur de Europa. Fundada en 2020, gestiona distritos científicos en Madrid y Barcelona que abarcan más de 140.000 m² de infraestructuras diseñadas para sectores como biotecnología, Life Science, tecnología avanzada y aeroespacial. Como referente en el desarrollo de hubs privados, SID combina laboratorios de última generación, espacios de trabajo flexibles y servicios integrales para facilitar la investigación, el desarrollo y la colaboración entre empresas. Con una comunidad de más de 8.000 profesionales, la compañía contribuye a consolidar a España como un punto estratégico en el ecosistema europeo de innovación científica y tecnológica.

AseBio. ¿Por qué considera que es clave para las empresas e instituciones biotecnológicas contar con infraestructuras accesibles y adaptadas a sus necesidades específicas?

Pilar Gil. En biotecnología, la infraestructura especializada no es secundaria, es crítica para el avance de los proyectos. Los laboratorios deben cumplir con estándares técnicos y regulatorios exigentes, y al mismo tiempo ser flexibles y escalables para adaptarse a cada fase del crecimiento empresarial.

Disponer de espacios accesibles, listos para su uso y adaptados a estas necesidades permite que las empresas se centren en lo esencial: investigar, colaborar e innovar. Es también una condición clave para atraer talento y consolidar un ecosistema competitivo a nivel internacional.

En SID trabajamos precisamente para cubrir ese espacio: diseñamos y operamos hubs como SID/ Madrid y SID/ Barcelona que combinan laboratorios, oficinas, servicios y comunidad en un mismo entorno, acelerando así el desarrollo del sector biotech en España y el sur de Europa.

AseBio. ¿Qué diferencias observa en los requerimientos de infraestructuras entre start-ups o spin-offs en fases tempranas y scale-ups en etapas de crecimiento?

Pilar Gil. Las necesidades cambian radicalmente entre una fase temprana y una etapa de escalado. En sus inicios, las start-ups y spin-offs suelen requerir infraestructuras más estandarizadas, como laboratorios básicos de uso exclusivo y acceso compartido a core facilities (equipos comunes de alto coste, salas de cultivo, etc.), que permiten validar sus primeras hipótesis sin grandes inversiones.

Sin embargo, cuando una empresa entra en fase de crecimiento, necesita internalizar procesos críticos para garantizar eficiencia, seguridad y control regulatorio. En esta etapa, el acceso a core facilities pasa a ser un valor añadido, pero no esencial.

Además, cada scale-up evoluciona de forma distinta. Algunas necesitan crecer rápidamente en superficie de laboratorio, otras requieren más espacio de oficina, y otras precisan zonas específicas para producción o logística. No existen dos casos iguales, por eso es clave ofrecer infraestructuras flexibles y adaptables, que acompañen la evolución del modelo de negocio sin obligar a la empresa a cambiar de ubicación constantemente.

En SID hemos diseñado nuestros hubs para responder precisamente a esta diversidad, con espacios modulares, escalables y servicios que se ajustan al ritmo de cada compañía.

AseBio. ¿Qué papel juegan los espacios de trabajo compartidos, como laboratorios o plantas piloto, en la aceleración de proyectos biotecnológicos?

Pilar Gil. Permite a las empresas reducir la inversión en equipamiento científico, así como los costes de alquiler y personal técnico necesario.

Este modelo no solo optimiza recursos, sino que favorece la experimentación: al no tener que asumir grandes gastos iniciales, las compañías pueden asumir riesgos controlados y avanzar en sus proyectos sin comprometer su viabilidad financiera.

Desde SID, creemos que estos espacios y servicios, especialmente cuando forman parte de un ecosistema más amplio como nuestros hubs, son fundamentales para democratizar la innovación científica y facilitar que más ideas lleguen a convertirse en soluciones reales.

AseBio. Desde su experiencia, ¿qué ventajas aporta a las empresas formar parte de hubs o ecosistemas físicos frente a operar de manera aislada?

Pilar Gil. La ciencia necesita colaboración. Cuando una empresa forma parte de un hub, accede no solo a infraestructura y servicios compartidos, sino también a un entorno que fomenta la interacción constante con otros actores del sector:  desde startups a multinacionales, centros de investigación, hospitales, universidades…

Esto se traduce en mayor velocidad para validar proyectos, encontrar partners estratégicos, compartir conocimiento técnico y generar oportunidades reales de colaboración. Además, el propio entorno contribuye al bienestar del talento y a la retención de perfiles altamente especializados.

AseBio. ¿Cómo contribuye la existencia de infraestructuras flexibles y hubs especializados a la atracción de talento e inversión en el sector biotech?

Pilar Gil. La atracción de talento e inversión en biotech depende, en gran parte, de contar con infraestructuras que estén realmente preparadas para las exigencias del sector: tanto desde el punto de vista técnico como humano.

En un mercado globalizado, donde los científicos y los fondos pueden elegir destino, disponer de laboratorios listos para usar, escalables y alineados con normativas internacionales marca la diferencia. Facilita la implantación de nuevos proyectos, reduce las barreras de entrada y mejora la competitividad del ecosistema local.

Pero no es solo cuestión de metros cuadrados o tecnología: los hubs especializados también deben ofrecer entornos que fomenten la colaboración, el bienestar y el desarrollo profesional. En SID, por ejemplo, integramos zonas verdes, coliving, restauración, gimnasios, guardería y servicios que ayudan a atraer y retener talento internacional altamente cualificado.

AseBio. ¿Qué tendencias o necesidades emergentes en infraestructuras biotecnológicas cree que marcarán la próxima década?

Pilar Gil. Una de las grandes transformaciones del sector es la consolidación de modelos privados y flexibles de infraestructura científica. Esto ya es una realidad en ecosistemas como Boston, Londres u Oxford, y en España empieza a implantarse con fuerza debido a la madurez del sector y la demanda de este tipo de infraestructuras.

Las empresas necesitan infraestructuras llave en mano, adaptables, certificadas y con capacidad de personalización, sin tener que asumir los costes ni los plazos de construir desde cero. Esa tendencia ha llegado para quedarse y marcará un antes y un después en cómo se desarrollan los proyectos de I+D en Europa.

Además, veremos una creciente diversificación en los sectores que aplican la biotecnología: no solo el farmacéutico, sino también en alimentación, genética, agricultura, dispositivos médicos, sostenibilidad o bioingeniería. Esto requerirá laboratorios más versátiles, espacios para producción en pequeña escala y entornos colaborativos capaces de integrar perfiles científicos muy distintos.

En resumen: más flexibilidady más foco en facilitar el crecimiento sostenible de la innovación. Esa es la infraestructura que se va a demandar en los próximos diez años, y en SID ya estamos construyéndola.

AseBio. Finalmente, ¿qué ha motivado a SID a apoyar BIOSPAIN 2025 como Platinum Sponsor y qué esperan lograr con su participación en un evento de referencia para la biotecnología en España y a nivel internacional?

Pilar Gil. En SID creemos firmemente en el papel que BIOSPAIN y AseBio han jugado para posicionar a España como un actor clave en biotecnología a nivel europeo. El ecosistema ha evolucionado mucho en los últimos años, y BIOSPAIN es, sin duda, una de las plataformas que lo visibilizan y proyectan internacionalmente. Por eso, para nosotros, apoyar esta edición es una forma de reconocer y contribuir activamente a ese esfuerzo colectivo.

Además de ser un punto de encuentro estratégico con potenciales clientes y aliados, BIOSPAIN es también un espacio clave para fortalecer relaciones institucionales y seguir de cerca las tendencias científicas, técnicas y de mercado.

Como muestra de nuestro compromiso, pondremos nuestro stand a disposición de todas las empresas ubicadas en nuestros hubs para que puedan utilizarlo como espacio de reuniones y escaparate para ganar visibilidad.

Para nosotros, BIOSPAIN es un espacio clave en el sector, y estar presentes de forma activa nos permite reforzar nuestra misión: crear ecosistemas que impulsen la innovación científica en España y el sur de Europa.