#GreenInnovationForum | El papel de la biotecnología en la transformación de Repsol hacia las cero emisiones netas
Entrevistamos a María del Mar González Barroso, Technical Advisor in Biotechnology de Repsol, que participará en el Green Innovation Forum para hablar del trabajo de la compañía ante el reto de alcanzar la neutralidad de emisiones a través de la biotecnología.
Repsol fue la primera compañía de su sector en anunciar su objetivo de alcanzar las cero emisiones netas en 2050. Para conseguirlo tiene un plan estratégico claro, una hoja de ruta para transformar la compañía mediante el crecimiento de la generación eléctrica renovable y la transformación de su área industrial, tan importante en la creación de empleo y riqueza para el país, de modo que puedan seguir proporcionando a la sociedad los bienes que necesita (combustibles y productos químicos), pero con una baja huella de carbono. Los complejos industriales se están ya transformando en polos multienergéticos descarbonizados que utilizarán hidrógeno renovable, economía circular, tecnologías de captura, uso y almacenamiento de CO2 e incrementarán su eficiencia energética para producir combustibles renovables y químicos circulares. Y todo ello con la tecnología y la digitalización como palancas de transformación.
En Repsol sabemos que biotecnología juega un papel relevante en el ámbito farma y salud, pero también esperamos que pueda ocupar un lugar en el sector de la energía. Tenemos claro que la biotecnología puede contribuir de manera significativa a reducir las emisiones de carbono, a promover la sostenibilidad medioambiental y de los procesos y a mejorar la eficiencia energética, así como favorecer la economía circular.
La biotecnología ya está presente en la producción de biometano y presenta claras ventajas en la valorización de residuos. Integrar la biotecnología en la investigación y desarrollo de otros biocombustibles y de nuevas fuentes de energía nos abre oportunidades en la senda hacia la descarbonización. Sin embargo, hay que ser conscientes de los retos que presenta la biotecnología en el escalado para la producción a nivel industrial de nuevos procesos biológicos. Dicho esto, ya estamos viendo los primeros ejemplos de producción a escala industrial de combustibles líquidos a partir de procesos biológicos, como en el caso de Lanzatech.
En Repsol es habitual que desarrollemos las nuevas tecnologías combinando distintas disciplinas y capacidades porque nos abre muchas oportunidades de innovación y consideramos que es un valor diferencial en la forma de aproximarnos a la tecnología. Algunos ejemplos de los desarrollos que llevamos a cabo:
- Equipos de ingenieros de proceso y biotecnólogos trabajan conjuntamente en las unidades de tratamiento de aguas de los complejos industriales para diseñar el mejor proceso, incorporar las tecnologías más avanzadas y optimizar su funcionamiento. El objetivo es maximizar la reutilización de agua hasta alcanzar el 100%.
- La transformación de los complejos industriales para fabricar nuevos productos con menor huella de carbono, como los combustibles renovables, nos lleva a trabajar con nuevas materias primas, como los aceites de cocina usado, lo que repercute en las plantas de tratamiento de aguas. Trabajamos para adaptar nuestros procesos biológicos a las nuevas cargas y las que están por llegar. La biotecnología también podría jugar un importante papel en el pretratamiento de esas nuevas materias primas eliminando componentes no deseados para mejorar el rendimiento del proceso o la calidad de los subproductos y para conseguir un aprovechamiento integral y la recirculación total de las aguas.
- Estamos trabajando muy activamente en el desarrollo e implementación de procesos de fermentación y de digestión anaerobia a partir de residuos orgánicos para la producción de combustibles de baja huella de carbono. Un ejemplo de la apuesta de Repsol en este ámbito es la reciente alianza con Genia. Tenemos una hoja de ruta muy ambiciosa para la implementación de proyectos de biometano, con un objetivo de producción de biometano de hasta 1,5TWh en 2027 y hasta 2,3 TWh en 2030.
- Otro proyecto en el que estamos trabajando es Zeppelin (programa Misiones del CDTI), en el que participamos junto con otras 7 empresas con el objetivo de investigar nuevas tecnologías, alternativas a la electrólisis, para la producción de hidrógeno renovable fomentando la valorización de residuos y subproductos de diferentes sectores. En concreto, Repsol está involucrada en la producción de biohidrógeno mediante fermentación oscura y reformado de bioetanol.
- En el caso de tecnologías que requieren un largo plazo para su implementación, Repsol apuesta por las Deep Technologies, donde identificamos tecnologías disruptivas que pueden dar solución a desafíos globales en toda la cadena de valor del sector energético (por ejemplo, la biocatálisis como alternativa a ciertos procesos industriales). Como ejemplo de proyecto en el ámbito de Deep Technologies, estamos trabajando en la obtención de productos de interés a partir de la biovalorización de residuos de diferente origen mediante nuevos procesos enzimáticos y/o microbianos. Es el caso del proyecto ECLIPSE (programa Misiones de CDTI) en el que, junto a otras 7 empresas, investigamos nuevas rutas tecnológicas que faciliten el reciclado y revalorización de residuos poliméricos complejos (plásticos) y que supongan un avance relevante respecto del estado actual de la técnica en lo que se refiere a separación, reciclado (tecnologías mixtas de reciclaje térmico, químico y biotecnológico), purificación y síntesis química para obtener nuevos polímeros aptos para nuevo uso.
Además, esta investigación interna se complementa con una estrategia de Open Innovation que nos facilita alianzas externas que enriquecen los desarrollos y con el área de Corporate Venturing que nos abre la posibilidad de identificar start-ups con tecnologías disruptivas que contribuyen y enriquecen nuestros desarrollos internos.
¿Cuál es el rol que Repsol prevé que tendrán los biocombustibles y combustibles sintéticos en el mix energético global a medio y largo plazo?
Los combustibles renovables son un pilar clave en la estrategia de descarbonización de Repsol. La compañía tiene la vocación de liderar la producción de combustibles renovables en la península ibérica. Su objetivo es producir entre 1,5 y 1,7 millones de toneladas en 2027 y hasta 2,7 millones de toneladas anuales en 2030 (incluyendo hidrógeno renovable y biometano).
Debido a que aprovechan residuos orgánicos, con la tecnología actual, los combustibles renovables reducen las emisiones de CO2 hasta un 90% en comparación con el combustible mineral al que sustituye. Además, estos combustibles permiten diversificar la matriz energética y garantizar la seguridad de suministro e independencia energética.
Repsol es pionera en combustibles 100% renovables y comenzó a ofrecer este producto en 2023 a sus clientes en las estaciones de servicio. Ya se suministran combustibles 100% renovables en más de 500 estaciones de servicio de Repsol, finalizará el año con 600 puntos y el objetivo es llegar a 1.500 en 2025 para convertirse en la mayor red de suministro de este combustible en Europa.
La planta que la compañía ha puesto este año en marcha en Cartagena es la única en España y Portugal completamente dedicada a la producción de combustibles renovables a escala industrial (capacidad 250.000 toneladas anuales de producto final, su uso evita 900.000 toneladas de CO2 al año) válidos para todo tipo de vehículos: coches, camiones, aviones y barcos, sin necesidad de modificar los motores de los vehículos ni las infraestructuras de distribución que ya existen.
Repsol ya ha anunciado su segunda planta de combustibles renovables en Puertollano, donde modificará una unidad ya existente para la producción de este tipo de combustibles.