El CNIO da la bienvenida a cuatro jóvenes que buscan nuevas formas de frenar el cáncer, gracias a los Amigos y Amigas del CNIO
La generosidad de quienes donan a Amigos/as del CNIO financia este año los contratos de cuatro jóvenes de sobresaliente trayectoria científica.
La alta productividad científica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) no lo sería sin las ideas de sus trabajadores más jóvenes, indispensables para encontrar nuevas formas de prevenir, diagnosticar y tratar el cáncer. De ahí que el centro celebre la incorporación de los y las investigadoras del Programa Internacional de Contratos Amigos/as del CNIO.
En esta edición la generosidad de donantes a la iniciativa filantrópica Amigos/as del CNIO financia los contratos postdoctorales de cuatro personas con una trayectoria científica sobresaliente. En esta convocatoria la duración de los contratos pasa a ser de tres años - uno más que hasta ahora-, lo que aumenta el atractivo del programa y lo hace más competitivo.
Antes de llegar al CNIO los nuevos investigadores Amigos/as del CNIO han estado en prestigiosas instituciones académicas en Alemania, Reino Unido, Francia, Portugal, Estados Unidos y, por supuesto, en España. En el CNIO investigarán nuevas inmunoterapias para tumores cerebrales; mejores técnicas de diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata; la relación entre los ritmos circadianos -el jet-lag- el cáncer; y posibles estrategias anti-tumorales basadas en reducir la producción de proteínas.
Yanira Méndez: “Que no haya cánceres sin tratamiento”
La química fascina a Yanira Méndez “desde muy pequeña”, dice. Su deseo de que sus conocimientos en esta disciplina se apliquen a la investigación en cáncer viene de una experiencia demasiado común: “Todos tenemos una persona cercana que ha sufrido un cáncer que no ha podido ser tratado; el motor de mi investigación, y creo que de todos en el CNIO, es el deseo de que eso no ocurra”.
El objetivo de su investigación es “crear moléculas que puedan detectar el cáncer de próstata —el más diagnosticado en hombres— mediante técnicas de imagen y, al mismo tiempo, tratarlo de forma precisa». Yanira, nacida en Meneses Sancti Spiritus (Cuba), ha investigado en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y en el Instituto Leibniz (Alemania).
Jaime Alegrio-Louro: cómo dejar al cáncer sin proteínas
“Quiero entender con el máximo detalle las interacciones entre proteínas; así sabremos las que nos interesa modificar para encontrar terapias”, dice Jaime Alegrio-Louro, originario de Outil Cantanede, en Portugal.
En su investigación observa el mundo interior de las células a escala de millonésimas de milímetro, para esclarecer cómo una determinada molécula de ARN consigue detener la fábrica de las proteínas, los ribosomas. Entenderlo podría conducir a diseñar moléculas de ARN sintéticas que frenarán la síntesis de proteínas implicadas en cáncer.
“Este contrato Amigos/as del CNIO ha sido clave; me permite seguir mi investigación y optar después a plazas senior”. Jaime, que estudió en la Universidad de Coimbra (Portugal), estuvo en la Universidad de California en San Diego (EEUU) y en el Instituto de Genética y Biología Molecular y Celular en Estrasburgo (Francia) antes de llegar al Grupo de Arquitectura y Función de Macromoléculas del CNIO.
Marta Amorós: ¿Cómo afecta el ‘jet-lag’ al cáncer?
“En la investigación no siempre sale todo como esperas, pero es muy satisfactorio saber que tu trabajo puede mejorar la vida de los pacientes”, dice la albaceteña Marta Amorós, recién incorporada al Grupo de Inmunidad del Cáncer en el CNIO. “Este contrato es una nueva oportunidad para seguir investigando en hacer avanzar el tratamiento del cáncer”.
Marta quiere entender cómo el sistema inmunitario protege al organismo frente al cáncer, y cómo interfieren los cambios en los ritmos circadianos habituales en trabajos con turnos nocturnos, horarios irregulares o jet lag crónico. Ha desarrollado gran parte de su investigación hasta ahora en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), vecino del CNIO en el campus del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en Madrid.
Antonio Tapia: nuevas terapias celulares para tumores cerebrales
Antonio Tapia conoce bien el día a día de los pacientes oncológicos. Madrileño, se incorpora a la Unidad de Investigación Clínica en Inmunoterapia del Cáncer CNIO-HMarBCN (CNIO) tras varios años en el Hospital 12 de Octubre, para investigar en una nueva inmunoterapia basada en las llamadas células puñal (por su acrónimo en inglés, células STAb). Es una estrategia experimental más personalizada y eficaz que las terapias celulares ya en uso.
“Desarrollo nuevas terapias celulares para el tratamiento de los tumores cerebrales, que resultan especialmente complejos de abordar”, explica. “Mi objetivo es contribuir a la modificación genética de células del sistema inmunitario del propio paciente, para que produzcan una molécula capaz de destruir las células tumorales”.
Un programa basado en la generosidad que ha impulsado la investigación oncológica de cincuenta jóvenes excelentes
A lo largo de la última década, medio centenar de jóvenes han desarrollado en el CNIO parte de su carrera gracias al Programa Internacional de Contratos Amigos/as del CNIO, dirigido a investigadores e investigadoras de cualquier nacionalidad que quieran desarrollar un proyecto de investigación de excelencia en el CNIO.
El programa se ha financiado hasta la fecha con donaciones (desde 10 hasta 100.000 euros) de personas, asociaciones de pacientes y empresas, a quienes el CNIO agradece enormemente su generosidad.
Además, en el caso de grandes donaciones (más de 100.000 €) se han podido financiar de forma íntegra 6 de estos contratos. Gracias al compromiso con la ciencia y la sociedad de fundaciones como la Fundación Domingo Martínez, la Fundación Humanismo y Ciencia y la Fundación Juegaterapia, y de la empresa La Roche-Posay, perteneciente al grupo L’Oreal Dermatological Beauty.