Con la IA no basta: la EPO aclara qué exige para patentar innovaciones basadas en inteligencia artificial
Por Dennis Cumba Chamorro, Ingeniero de Patentes. Agente de Patentes Europeas | Área de Patentes y Desarrollo Tecnológico PONS IP.
La reciente decisión T 0273/26, dictada por la Sala de Recurso de la Oficina Europea de Patentes (EPO), constituye una referencia de especial interés para comprender cómo se está evaluando actualmente la actividad inventiva de las soluciones basadas en inteligencia artificial dentro del sector sanitario. Más allá del resultado concreto del caso, la resolución ofrece una visión muy esclarecedora sobre los requisitos que deben cumplir las innovaciones de software e Inteligencia Artificial (IA) para superar el examen de patentabilidad en Europa.
La solicitud europea EP 3729460, titulada “A medical intervention control system”, se refería a un sistema de control de intervenciones médicas capaz de recopilar información clínica de pacientes, procesar datos procedentes de sensores fisiológicos mediante un detector, analizar formas de onda médicas mediante un analizador y generar recomendaciones sobre posibles intervenciones terapéuticas. Entre los parámetros utilizados figuraban métricas ampliamente empleadas en cardiología intervencionista, como FFR, iFR, CFR y Pd/Pa. Sin embargo, pese al carácter sofisticado del sistema y al uso de grandes cantidades de datos clínicos, la EPO concluyó que la invención carecía de actividad inventiva, y la Sala de Recurso confirmó íntegramente la decisión de la División de Examen.
Lo verdaderamente relevante de esta resolución es que pone de manifiesto una tendencia ya consolidada en la práctica europea: la mera aplicación de algoritmos avanzados, modelos predictivos o técnicas de inteligencia artificial a información médica no es suficiente para sustentar la actividad inventiva.
La IA no basta por sí sola
En los últimos años se ha producido un crecimiento exponencial de las tecnologías de inteligencia artificial aplicadas a la salud, incluyendo sistemas de apoyo a la decisión clínica, plataformas de medicina personalizada, modelos predictivos para diagnóstico o herramientas de planificación terapéutica.
Sin embargo, la decisión T 0273/26 recuerda que, desde la perspectiva de la EPO, el valor clínico o comercial de una solución no siempre coincide con su relevancia a efectos de patentabilidad.
La Sala consideró que muchas de las características reivindicadas estaban dirigidas al análisis de información médica y a la formulación de recomendaciones clínicas. Estas actividades, aunque puedan resultar extremadamente útiles para profesionales sanitarios, se encuadran principalmente en procesos intelectuales y, como consecuencia, no aportaban, por sí mismas, una contribución técnica capaz de sustentar la actividad inventiva.
La resolución confirma así que el examen de patentabilidad de las invenciones se debe centrar en la existencia de un efecto técnico objetivo y demostrable y no sólo en la aplicación de técnicas de inteligencia artificial para un propósito concreto.
El papel del efecto técnico
Uno de los aspectos más significativos de la decisión es que se basa en la necesidad de explicar una conexión clara entre las características basadas en IA y una mejora técnica concreta.
El solicitante defendió que la incorporación de parámetros fisiológicos adicionales y de técnicas de extracción de formas de onda ampliaba el rango y el tipo de información con la que se entrenaba el analizador y, con ello, mejoraba el rendimiento del sistema. No obstante, la Sala observó que la reivindicación no especificaba qué tipo de análisis realizaba el analizador, ni cómo los datos adicionales contribuían efectivamente a una mejora técnica del sistema.
En esencia, la EPO rechazó la idea de que la simple disponibilidad de más información clínica permita presumir automáticamente una mejora técnica. Según la resolución, para que tales características sean tenidas en cuenta en la evaluación de la actividad inventiva es necesario demostrar de forma concreta cómo producen un efecto técnico verificable. Y es que las reivindicaciones de la solicitud no establecían ningún vínculo funcional entre esos datos de entrada y el resultado del sistema, pues no explicaban cómo el analizador u otros módulos utilizaban esos datos para obtener la mejora descrita.
Este razonamiento resulta especialmente relevante para muchas solicitudes actuales basadas en aprendizaje automático. Con frecuencia, las reivindicaciones describen modelos que procesan conjuntos de datos más amplios o más complejos que los utilizados anteriormente, sin embargo, como se desprende de esta decisión, esto no es suficiente para superar el análisis de actividad inventiva, sino que es necesario además explicar de forma suficiente qué mejora técnica específica se obtiene gracias a dicho procesamiento.
Implicaciones para el sector healthtech
La relevancia práctica de esta resolución es particularmente evidente para las empresas de healthtech y medtech. Actualmente, una gran parte de la innovación sanitaria se basa en la combinación de sensores médicos, monitorización remota, análisis avanzado de datos e inteligencia artificial. En muchos casos, el valor diferencial de estas soluciones reside precisamente en el incremento de la capacidad para transformar grandes volúmenes de datos clínicos en recomendaciones para médicos o pacientes.
La decisión T 0273/26 muestra que, a efectos de patentabilidad en Europa, será fundamental demostrar que la tecnología va más allá de la mera generación de información o recomendaciones usando IA.
Además, aunque el asunto se desarrolla en el ámbito sanitario, sus implicaciones trascienden el sector médico. La decisión constituye otro ejemplo de la aproximación que la EPO viene aplicando a las invenciones implementadas por ordenador y, en particular, a las tecnologías basadas en inteligencia artificial.
La resolución refuerza la idea de que los algoritmos, modelos predictivos y técnicas de machine learning no son considerados automáticamente técnicos por el mero hecho de utilizar grandes cantidades de datos o de producir predicciones complejas.
Para que estas características contribuyan a la actividad inventiva es necesario acreditar que generan una mejora técnica identificable.
Desde una perspectiva práctica, ello implica que las solicitudes de patente relacionadas con IA deben prestar especial atención a la descripción de aspectos como la arquitectura técnica del sistema; los mecanismos concretos de procesamiento; la relación entre las etapas de procesamiento y el resultado técnico obtenido. Además, deja claro que no basta con enumerar estos aspectos por separado, sino que la solicitud debe mostrar cómo interactúan para producir el efecto técnico alegado.
Una decisión alineada con la evolución del mercado
La importancia de esta resolución también debe entenderse en el contexto actual de crecimiento de la inteligencia artificial en sectores altamente regulados.
Las compañías están invirtiendo de forma creciente en plataformas de diagnóstico asistido por IA, medicina personalizada, dispositivos médicos inteligentes y soluciones de análisis predictivo capaces de procesar enormes volúmenes de información clínica.
En estos entornos, la protección mediante patente continúa siendo una herramienta estratégica para asegurar una ventaja competitiva sostenible. La decisión T 0273/26 ilustra, sin embargo, el criterio exigente de la EPO: debe acreditarse que la IA produce un efecto técnico concreto y no únicamente una mayor capacidad de procesar datos.
Conclusión
La decisión T 0273/26 sintetiza una enseñanza práctica para las invenciones de IA aplicadas a datos médicos: la complejidad del algoritmo y la utilidad de las recomendaciones clínicas no sustituyen la acreditación de una contribución técnica en el análisis de actividad inventiva. Para que una invención basada en IA supere el examen de patentabilidad ante la EPO, resulta esencial demostrar una contribución técnica concreta, objetiva y verificable. La clave ya no reside únicamente en qué conclusiones obtiene el sistema, sino en cómo dichas conclusiones producen una mejora técnica real dentro de un sistema, dispositivo o proceso técnico.
Por ello, la resolución constituye una referencia de gran utilidad para innovadores, empresas de healthtech y profesionales de propiedad industrial, al ofrecer una visión clara del estándar que actualmente aplica la EPO a las tecnologías de inteligencia artificial en el ámbito sanitario y, por extensión, al conjunto de las invenciones basadas en software avanzado.