El gen FOXP4, relacionado por primera vez con la COVID persistente
Un estudio internacional publicado en Nature Genetics identifica factores genéticos clave de esta condición con la participación del proyecto GCAT, el único representante del Estado español
Un gran estudio internacional ha identificado, por primera vez, una relación significativa entre el gen FOXP4 y la COVID persistente, la condición que provoca síntomas que pueden durar meses después de haber superado la fase aguda del coronavirus. El trabajo, publicado ayer en la revista Nature Genetics, ha contado con la participación del proyecto GCAT | Genomes for Life, impulsado por el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP), y ha analizado datos genéticos de más de un millón de personas.
El GCAT es el único proyecto del Estado español que ha contribuido al estudio, en el marco de su seguimiento de la pandemia en la población catalana desde el año 2020, en colaboración con el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y la cohorte COVICAT (Cohorte COVID de Cataluña).
Los resultados muestran que el gen FOXP4, ya conocido por su papel en la salud pulmonar y la respuesta inmunitaria, podría ser una pieza clave en la aparición de la COVID persistente. Además, el estudio confirma que las personas que han sufrido una forma grave de COVID-19 tienen un mayor riesgo de desarrollar esta condición. Sin embargo, no todas las variantes genéticas asociadas a la infección o a la gravedad tienen el mismo impacto en el riesgo de desarrollar COVID persistente, y el gen FOXP4 podría ejercer un efecto independiente de la severidad de la enfermedad.
“El estudio ayudará a identificar mejor los factores de riesgo y protección de la COVID persistente y a diferenciar subtipos para avanzar hacia una atención más personalizada”, explica Rafael de Cid, director científico del proyecto GCAT en el IGTP y coautor del estudio.
El estudio ha analizado los datos genéticos de más de 6.400 personas diagnosticadas con COVID persistente y más de un millón de controles de 16 países, dentro del consorcio internacional COVID-19 Host Genetics Initiative.