La bioeconomía favorece la eficiencia de los recursos naturales y la sostenibilidad medioambiental
ASEBIO analizó el 15 de diciembre en el VII Bioencuentro con medios 2016, celebrado con la colaboración de la Fundación PONS, el importante papel de la biotecnología agroalimentaria e industrial (bioeconomía) en el incremento del valor añadido de los productos, aumentando la eficiencia de los procesos, reduciendo el impacto ambiental o valorizando los subproductos y residuos, entre otros.
La biotecnología es una de las principales alternativas para una producción de alimentos seguros y funcionales para mejorar la viabilidad de la actividad de producción agroalimentaria. Dentro de los suministros industriales, el desarrollo de las técnicas de fermentación y la utilización y diseño de nuevos biorreactores junto con las técnicas de ingeniería genética, han permitido la obtención de productos de gran interés económico para la industria alimentaria, química y farmacéutica, cuya preparación por síntesis química es más costosa y menos limpia desde el punto de vista medioambiental.
La presidenta de la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE) Lourdes Zuriaga, afirmó que, aunque la biotecnología aplicada al sector agroalimentario es cada vez más importante, como concepto no tiene una buena imagen en general. Sin embargo hay cosas concretas de esa biotecnología que el conjunto de la sociedad las recibe muy bien, como por ejemplo los alimentos funcionales, cuya venta ha aumentado exponencialmente en los últimos años. "Además hay otras muchas cosas de estos estudios que requieren de una explicación que no se da bien o simplemente no se da. Es el caso del arroz dorado, rodeado de controversia y que, sin embargo, podría generar vitamina A y beneficiar a la población mundial", ha destacado la presidenta de APAE.
Para hacer una transición hacia una economía circular, hay que volver la vista hacia la reutilización, reparación, reacondicionamiento y reciclaje de materiales y productos ya existentes. Pero, la mejor manera de entender la economía circular es fijarnos en los sistemas vivos naturales, que funcionan de forma óptima porque todos sus componentes encajan en el conjunto.
Los ecosistemas naturales pueden ser un buen modelo para hacer esa transición necesaria hacia una economía circular en la que se haga un uso más eficiente de los recursos. Usando ese modelo ¿podemos diseñar procesos industriales como si fueran ciclos naturales? ¿Y si lo que solíamos llamar «basura» lo convertimos en una «materia prima»? “Gracias a los procesos de biotecnología industrial esto empieza a ser posible.”, señala Javier Velasco, delegado de la Comisión de Biotecnología Industrial de ASEBIO y CEO de Neol Biosolutions.
Avances en la mejora genética vegetal
La demanda mundial de alimentos aumenta de forma exponencial todos los años. Este aumento es debido al crecimiento de la población mundial y también al cambio en hábitos alimenticios debido a las tendencias de migración del medio rural a las ciudades.
“Para conseguir cubrir las necesidades previstas, es necesario promover una agricultura sostenible en la que se pueda incrementar la productividad, conservando los recursos naturales. Para ello es necesario que las innovaciones que han tenido lugar en ciencias y tecnologías se pongan al servicio de la agricultura y se adopten de forma inminente. Entre estos avances se encuentran la mejora genética vegetal que ha permitido el desarrollo de nuevas variedades de cultivos y el desarrollo de nuevos insumos agrícolas más respetuosos con el medio ambiente.”, explica Mertxe Alonso, directora de IP & Projects de PlantResponse.
La mejora genética para la obtención de nuevas variedades de cultivos puede realizarse mediante mejora clásica y también mediante las nuevas herramientas de mejora, lo que incluye la mejora mediante el uso de transgénesis.
Eva Sánchez, técnico de patentes de PONS IP, trasladó la importancia de “concienciar” sobre la protección legal del material vivo, particularmente en el área de la agroalimentación, bien mediante el sistema de patentes y/o el sistema de las obtenciones vegetales, ya que en su opinión “es un elemento clave para el desarrollo del sector, tanto en el campo de la biotecnología como en el campo de los obtentores vegetales. La unión entre biotecnólogo y obtentor hará posible de manera rápida y efectiva el desarrollo del sector”, concluyó la experta de PONS IP.
Datos pipeline biotecnología agroalimentaria
Por otro lado, ASEBIO ha publicado su pipeline de biotecnología agroalimentaria o verde por quinto año consecutivo. En este pipeline se han contabilizado un total de 203 productos pertenecientes a 33 entidades en 2016 , entre los que hay ingredientes, aditivos y probióticos, productos para la seguridad alimentaria y para la detección de sustancias, bioproductos, bioprocesos y otras tecnologías con aplicación en el área alimentaria, medicamentos veterinarios y piensos, todos ellos desarrollados por entidades biotech españolas. Estos desarrollos suponen un crecimiento del 21% respecto a los existentes en 2015.