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La biotecnología en la "Brújula de Competitividad" de la Comisión Europea

Se trata de un documento que establece y describe acciones prioritarias para la Comisión hasta 2029.

Presentación de la "Brújula de la Competitividad" de la Comisión Europea
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El pasado 29 de enero la Comisión Europea presentaba la “Brújula de Competitividad”, la primera iniciativa de gran alcance de este mandato, que aporta un marco estratégico claro de cara a orientar el trabajo de la Comisión. Se trata de un documento que establece y describe acciones prioritarias para la Comisión hasta 2029, y que desde AseBio hemos analizado en profundidad.

El documento se articula en tres medidas transversales identificadas por el Informe Draghi: Cerrar la brecha de innovación, una hoja de ruta conjunta para la descarbonización y la competitividad, y reducir las dependencias excesivas y aumentar la seguridad. Además, recoge acciones sobre habilitadores horizontales y financiación para apoyar la competitividad, simplificar el entorno regulatorio, fortalecer el mercado único mediante la eliminación de barreras, promover habilidades y empleos de calidad, y coordinar mejor las políticas a nivel nacional y de la UE.

Cerrar la brecha de innovación

El documento afirma que la UE debe reavivar su motor de innovación e identifica la fragmentación del mercado, las limitaciones de acceso a capital riesgo y el apoyo insuficiente a la innovación, como los obstáculos para la creación y expansión de empresas en Europa. 

Para afrontar estos obstáculos, el documento propone establecer una estrategia específica de la UE para la creación y ampliación de empresas (segundo trimestre de 2025). Esta estrategia comenzará por mejorar las relaciones entre las universidades y las empresas y crear mejores perspectivas para la comercialización de patentes. Eliminará las barreras creadas por la falta de acceso al capital de riesgo, por contar con un mercado único fragmentado y la disponibilidad y movilidad limitadas de talento y trabajadores cualificados, así como un apoyo a la innovación insuficiente y focalizado. También propone la Ley Europea de Innovación (previsto para el cuarto trimestre de 2025 al primer trimestre de 2026) que promoverá el acceso de las empresas innovadoras a las infraestructuras europeas de investigación y de tecnología, a activos intelectuales generados por la I+D financiada con fondos públicos y a entornos de pruebas regulatorios.

La Comisión propondrá un régimen jurídico que abordará aspectos relacionados con el derecho de sociedades, la insolvencia, derecho laboral y fiscal con el objetivo de simplificar las normas aplicables y reducir el coste del fracaso.

El documento afirma que las empresas emergentes necesitan un entorno financiero adecuado y propone integrar y contar con mercados de capitales más profundos y líquidos para movilizar recursos. Esta propuesta está alineada con la que presentamos en AseBio recientemente. Afirma, además, que trabajará con el Grupo BEI e inversores privados para implementar un programa de inversión TechEU para apoyar la innovación disruptiva, fortalecer la capacidad industrial de Europa y ampliar las empresas que invierten en tecnologías innovadoras.

La Comisión presentará una Ley del Espacio Europeo de Investigación para fortalecer la inversión en I+D y llevarla al objetivo del 3% del PIB.

Sobresalir en las tecnologías para la economía del mañana

El documento indica que Europa debe estar a la vanguardia de la innovación en sectores tecnológicos que serán importantes en la economía del mañana, como son la biotecnología, entre otras, para mejorar la soberanía tecnológica y la competitividad

Invertir en los nuevos motores de crecimiento

El documento determina que las ciencias de la vida están impulsando la innovación en biotecnología y tienen un gran potencial de competitividad en todos los sectores, desde el farmacéutico hasta la agricultura, pasando por la energía y los alimentos y piensos. La Estrategia de Bioeconomía de la UE posicionará a la UE en el mercado de la bioeconomía en rápida expansión con un importante potencial de crecimiento en los sectores de los biomateriales, biofabricación, bioquímica y agrobiotecnología, reducirá nuestra dependencia de los combustibles fósiles y mejorará las perspectivas económicas de nuestras zonas rurales. Una nueva Ley Europea de Biotecnología proporcionará un marco con visión de futuro propicio para la innovación en áreas como la evaluación de tecnologías sanitarias y los ensayos clínicos.

En la relación al aumento exponencial de la demanda de materiales avanzados innovadores, la Comisión propondrá una Ley de Materiales Avanzados (2026) para proporcionar las condiciones marco que respalden todo el ciclo de vida, desde la investigación y la innovación hasta la creación de empresas emergentes, pasando por la fabricación y su despliegue.

Una hoja de ruta conjunta para la descarbonización y la competitividad

El objetivo de Europa es convertirse en una economía descarbonizada de aquí a 2050 y para ello, las políticas de descarbonización deben estar integradas con las políticas industriales, de competencia, económicas y comerciales. Para ello, la nueva iniciativa Clean Industrial Deal (previsto para el primer trimestre de 2025) aspira a asegurar que la UE sea atractivo para la fabricación, promover tecnologías limpias y nuevos modelos de negocio circulares.

Con respecto a los costes energéticos para las empresas y hogares, el documento propone un Plan de Acción de Energía Asequible para garantizar el acceso directo más amplio a la energía de bajo costo.

Con respecto a la producción limpia y la circularidad, se proponen medidas para fomentar la demanda de productos de bajas emisiones de carbono o la contratación pública o incentivos financieros a través de contratos. 

La Visión para la agricultura y la producción de alimentos de la UE (primer trimestre de 2025) también establecerá cómo garantizar la competitividad y la sostenibilidad a largo plazo de los sectores agrícola y alimentario garantizando la seguridad alimentaria y la resiliencia.

Por último, Ley de Economía Circular (previsto para el cuarto trimestre de 2026) servirá para catalizar la inversión en capacidad de reciclaje y alentar a la industria de la UE a sustituir eficazmente materiales vírgenes, entre otros.

Reducir las dependencias excesivas y aumentar la seguridad

El informe Draghi muestra cómo Europa necesita garantizar la resiliencia de sus cadenas de suministro, en particular de materias primas críticas.Otro ejemplo son las actuales dependencias del suministro de ingredientes activos para medicamentos críticos, esenciales para la salud pública en general y para ciertos pacientes en particular, o fertilizantes, que sustentan la seguridad alimentaria. Por ello, la UE debe seguir aplicando políticas para reducir su dependencia en sectores estratégicos clave. 

Tras la reciente experiencia con AggregateEU, la Comisión creará una plataforma para la compra conjunta de materias primas críticas (segundo-tercer trimestre de 2025) para identificar las necesidades de las industrias de la UE, agregar la demanda y coordinar las compras conjuntas. De manera similar, la Ley de Medicamentos Críticos tendrá como objetivo fortalecer el suministro de medicamentos críticos y sus ingredientes, abordar las fallas del mercado y reducir la dependencia.

Por último, la Comisión propondrá la introducción de una preferencia europea en la contratación pública para sectores y tecnologías estratégico y para ello revisará las Directivas sobre contratación pública con el fin de reforzar la seguridad tecnológica y las cadenas de suministro nacionales, y simplificar y modernizar las normas, en particular para las empresas emergentes y las innovadoras.

Estas tres grandes medidas se complementan con acciones sobre habilitadores horizontales para apoyar la competitividad en todos los sectores: simplificar el entorno regulatorio, fortalecer el mercado único mediante la eliminación de barreras, promover habilidades y empleos de calidad, y coordinar mejor las políticas a nivel nacional y de la UE. 

  • Habilitadores horizontales de la competitividad

El documento propone un marco regulatorio más sencillo, ligero y rápido para garantizar que la normativa de la UE sea adecuada para la competitividad y para ello anima a instituciones locales, nacionales y de la UE a establecer normas más simples y acelerar los procedimientos administrativos. 

Anuncian que el próximo mes lanzarán el primero de una serie de paquetes Simplification Omnibus para la simplificación en los campos de la información financiera sostenible, la diligencia en materia de sostenibilidad y la taxonomía.

Se prevé garantizar una regulación proporcionada y adaptada al tamaño de las empresas, y para ello se propondrá una nueva definición de compañía pequeña de mediana capitalización

Tras la propuesta de revisión del marco farmacéutico de la UE para acelerar las autorizaciones y racionalizar los procesos regulatorios, la Comisión está preparando medidas de implementación a corto plazo para reducir la carga y simplificar el campo de los dispositivos médicos.

Con respecto a las herramientas digitales y la inteligencia artificial, indican que se debe facilitar su uso, con una interoperabilidad transfronteriza total y para garantizar la igualdad de condiciones y para luchar contra la fragmentación y la sobreprotección, la Comisión adoptará un enfoque contundente para lograr una armonización y aplicación plenas. 

  • Aprovechar al máximo el mercado único europeo

Basándose en las recomendaciones del informe Letta y el informe anual sobre el mercado único, la Comisión propondrá medidas para impulsar la integración del mercado y eliminar barreras a la libre circulación de bienes y servicios, incluso a través de la próxima Estrategia para el Mercado Único, cuyo objetivo es reducir la fragmentación y las barreras, colaborar más eficazmente con los Estados miembros y apoya una mejor aplicación. La nueva Estrategia también reforzará el papel del Grupo de Trabajo sobre Aplicación del Mercado Único (SMET). Un nuevo enfoque del proceso de establecimiento de normas tendrá como objetivo garantizar que las normas sigan el ritmo de la innovación para mantener la competitividad europea e introducir soluciones alternativas en áreas donde no existen normas armonizadas de la UE.

  • Financiar la competitividad y una Unión del Ahorro y la Inversión

Siguiendo con las recomendaciones del Informe Draghi de la necesidad de inversión adicional en Europa de 750-800 mil millones de euros por año para 2030, y aumentar 5 puntos porcentuales del PIB de la UE por año, el documento afirma que la UE tienen que aumentar la capacidad de movilizar inversión privada, incluida la de inversores institucionales, y el uso de la financiación pública de una manera más centrada y específica. 

Para ello, la Comisión presentará en el primer trimestre de 2025 una Estrategia para una Unión del Ahorro y la Inversión para permitir la creación de riqueza para los ciudadanos de la UE y movilizar capital para proyectos realizados en Europa

Proponen una mejor coordinación económica, además de la inversión pública directa, indican que se necesitará apoyo público para reducir el riesgo y desbloquear la inversión privada en los volúmenes necesarios.

También apuestan por reorientar el presupuesto, y para ello, proponen un nuevo Fondo Europeo de Competitividad (2025) que responda a necesidades de una manera más integrada. El Fondo establecerá una capacidad de inversión que respaldará las tecnologías y la fabricación estratégicas, en el que incluyen a la biotecnología

Por último, reconocen que la financiación pública no es suficiente y que también se debe aprovechar el capital privado a gran escala. Afirman que es necesario aprovechar plenamente el potencial del Grupo BEI para atraer inversiones privadas y cerrar la brecha de inversión de Europa. Por eso, proponen un uso más amplio de planes de eliminación de riesgos financiados por la UE para apoyar inversiones de mayor riesgo y de mayor escala en sectores económicos clave, movilizar más recursos propios del Grupo BEI ampliar el alcance de los programas de financiación existentes, empezando por InvestEU.

  • Habilidades y empleo

El documento reconoce que la UE cuenta con algunos de los mejores científicos e investigadores del mundo, pero que el mercado laboral europeo está atravesando una profunda transformación. Persisten las brechas de habilidades y la escasez de mano de obra. Como recogemos en el "Estudio de perfiles 'biotech'" recientemente publicado por AseBio, indican que casi cuatro de cada cinco pymes de la UE tienen dificultades para encontrar trabajadores con las capacidades adecuadas. 

Para garantizar una buena correspondencia entre las capacidades y las demandas del mercado laboral, la Comisión presentará una iniciativa para construir una Unión de Capacidades, centrándose en la inversión, el aprendizaje de adultos y permanente, la creación de capacidades preparadas para el futuro, la retención de capacidades, la movilidad justa, la atracción e integración de talentos cualificados de terceros países y el reconocimiento de diferentes tipos de formación para permitir que las personas trabajen en toda nuestra Unión. 

  • Herramienta de Coordinación de la Competitividad

La Comisión afirma que las políticas nacionales y de la UE puedan coordinarse de manera más efectiva y que las políticas industriales y de investigación están fragmentadas. Para afrontar este problema, proponen una nueva herramienta de coordinación de la competitividad para actuar sobre prioridades comunes de competitividad en áreas clave y proyectos seleccionados considerados de importancia estratégica y de interés común europeo.

En una fase inicial, la Comisión propondrá coordinar las políticas de la UE y de los Estados miembros en áreas seleccionadas con un claro valor añadido para la competitividad de la UE, como casos piloto. Uno de estos sectores es el de la biotecnología, así como otras capacidades de fabricación clave (por ejemplo, para medicamentos críticos).

La financiación pública para la implementación de dichos proyectos piloto deberá aprovechar al máximo el capital privado, teniendo en cuenta las grandes necesidades de inversión y desarrollará un mecanismo de dirección de las inversiones.

Proponen un nuevo Fondo de Competitividad para acompañar los proyectos europeos a lo largo de todo el recorrido de inversión, desde la investigación, pasando por la ampliación, el despliegue industrial y la fabricación.