La colaboración pública-privada y los fármacos disruptivos, claves para el futuro de la biotecnología sanitaria
La necesidad de más colaboración público-privada al igual que la de contar con fármacos disruptivos en biotecnología sanitaria, han sido las principales conclusiones del curso “Biotecnología y salud: Desde la ciencia y la tecnología al impacto socioeconómico” que se celebró entre el 8 y el 10 de julio en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander. Curso que fue organizado por ASEBIO y la UIMP, junto con el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), con el patrocinio de FECYT, en el marco del Año de la Biotecnología en España.
En el curso también se puso de manifiesto que la nueva regulación de ensayos clínicos europea va a favorecer el acceso de nuestros pacientes a las nuevas terapias, además de potenciar la transparencia en la investigación.
En el acto de clausura, celebrado el día 10 de julio, participaron la Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela y el Director General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud, Agustín Rivero. Vela explicó que la biotecnología “tiene un peso muy importante en la economía española. Es además un área que encaja perfectamente en la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología y de Innovación, ya que congrega talento, investigación de calidad, participación empresarial y una enorme capacidad para resolver muchos de los retos de la sociedad. Este 2014, Año de la Biotecnología, debe servir para que tomemos conciencia de la importancia de un área de la ciencia que es fundamental para el desarrollo económico y social de nuestro país e iniciativas como este curso organizado por el ISCIII, ASEBIO y la UIMP son de mucha ayuda para conseguir ese objetivo”.
El curso ha constado de tres intensos días de reflexión y debate entre personalidades de relieve nacional e internacional en la materia, en torno a tres grandes temas: la biotecnología en la medicina del cerebro; la medicina regenerativa; y la medicina personalizada, sin olvidar la importancia de las estrategias políticas tanto públicas como privadas así como los aspectos y consideraciones éticas que rodean al desarrollo, logros y desafíos de estas tecnologías.