La ruta para aprovechar los avances científicos y cambiar la industria sanitaria
#VozBiotech | Nuestro trabajo e investigación nos ha permitido descubrir que existe un promedio suficiente de personas dispuestas a entregar sus datos e información personal, médica y genética para mejorar el sistema sanitario
Si tuviésemos que elegir una sola cosa en nuestra vida para siempre, la mayoría de nosotros pediría una buena salud. De hecho, el Instituto DYM de estadísticas realizó un estudio que da a conocer que en España, al 65% de la población le preocupa llevar una vida sana.
Y tratamos de cumplir con ello. Aunque no protagonicen siempre las noticias, los científicos y médicos alrededor del mundo progresan a pasos agigantados en los tratamientos de muchas enfermedades que antes no mostraban ningún indicio de solución.
¿Cómo ha sido posible? La respuesta se halla en cada uno de nosotros, en cada paciente. Todos tenemos un patrimonio genético. Más allá de los ojos de nuestra madre o el timbre de voz de nuestro padre, heredamos la genética de nuestros antepasados, generación tras generación. Con ello, vienen las predisposiciones a tener o no una enfermedad o condición, nuestra relación con distintos medicamentos o nuestra proporción a asimilar nutrientes.
Hoy, queremos plantearte una ruta a seguir con la que, como sociedad, pudiésemos preservar las vidas de todos de la mejor manera. Empecemos…
Información disruptiva
Hay que tener claro que la información es poder. Tener una información disruptiva es la génesis de una nueva metodología para revolucionar cualquier área de nuestra vida cotidiana. Cada persona debe saber de qué estamos hablando, cómo pueden acceder a ello y sacarle provecho. La manera en la que nos hagamos entender debe estar apegada a tendencias comunicativas. Tenemos que seguir explorando las conversaciones digitales y entender cómo se distribuyen mejor los datos hoy en día. Tenemos que hacerlo de una manera cercana, cotidiana y entendible. Medmesafe, por ejemplo, ha tenido un resultado exponencial explotando los canales digitales de comunicación.
La divulgación científica a veces puede chocar con el rigor científico. ¿Pero quién puede contradecir lo que se explica bien? ¿Cómo luchar contra bulos sin utilizar un vocabulario entendible por cada ser humano? Acercarse a la gente que sea de forma virtual o presencial es un esfuerzo de humildad que tiene como recompensa actuar de manera positiva en la vida de la gente.
En la palma de la mano
Después de haber acercado el conocimiento, es importante sintetizar procesos y aceptar que el mundo sanitario también existe dentro de nuestras casas. Debemos confiar en la eficacia de los métodos con carácter autónomo y en las iniciativas viniendo de las personas.
Si la crisis provocada por la covid-19 ha podido ser positiva en algo, es en convencer a los profesionales sanitarios que las herramientas digitales son una buena solución para muchas necesidades. Por ejemplo, para pasar consultas: se estima que alrededor de 80% de las consultas se pueden pasar online.
Un paradigma por cambiar
Pero uno de los mayores retos dentro de esta nueva realidad sanitaria, es la financiación. Actualmente, casi todos los sistemas sanitarios se construyen entre el sector privado y público. Este último, operado por el estado de cada país, ofrece atención médica sin cobrar al paciente, ya que se financia con parte de los impuestos de cada ciudadano. Esta opción representa tiempos de espera determinados por el aforo y la demanda de los pacientes.
Por otra parte, en el sector privado, los costes quedan a cargo del paciente, que puede tener contratada una póliza de seguro. Dichas pólizas deconstruyen los pagos de los servicios y hacen más asequible el precio de la consulta. Sin embargo, es importante destacar que no todo el mundo puede recurrir al sistema privado, incluso con un seguro de por medio.
Por eso, el esfuerzo profesional y humano que nos ayuda a cuidar nuestra salud tiene que ser remunerado de otra forma. Apostemos por algo que podría suponer un win-win para todos.
Más datos para actuar y curar mejor
Nuestro trabajo e investigación nos ha permitido descubrir que existe un promedio suficiente de personas dispuestas a entregar sus datos e información personal, médica y genética para mejorar el sistema sanitario. Dicha información es clave para alimentar el intercambio entre los actores que buscan soluciones para mejorar nuestra salud y que necesitan cada vez más datos.
Así, los profesionales podrían mejorar su sistema y llegar a una medicina más personalizada para que los pacientes se beneficien de las mejores herramientas y soluciones médicas que existen.
Los años de experiencia de Medmesafe, los diferentes orígenes de sus usuarios y todas las circunstancias en las que hemos ayudado, ponen de relieve nuestra misión: debemos priorizar una medicina más predictiva, preventiva y personalizada.
Hay que dar a todos los médicos y profesionales de la salud los medios necesarios para conocer mejor los factores que condicionan e influyen en la salud de sus pacientes con el fin de que sus recomendaciones y prescripciones mejoren su vida tanto cualitativamente (bienestar) como cuantitativamente (duración).
Solo así, podremos convertir el “paciente” en un “actiente”, es decir, un actor sobre su salud. Es un término que apenas se conoce, pero que puede marcar una diferencia en el panorama futuro del sector de la salud.
Sabemos que la necesidad de recursos médicos asequibles, multifacéticos y dinámicos existe y creemos firmemente que estas son los pasos que tenemos que dar para cubrirlas. La posibilidad de una sociedad más sincronizada y de un mundo mejor empieza con la capacidad de cuidar de nuestras vidas.