#MujerBiotech | Rocío Arroyo: “Solo el 22% de las start-ups en España están lideradas por mujeres. La formación en emprendimiento parece necesaria”
AseBio publica su cuarta entrevista del proyecto “El testimonio de 10 #MujeresBiotech en pandemia” con motivo del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con Rocío Arroyo, socia CEO de Amadix, una empresa biotecnológica española dedicada a la detección temprana del cáncer colorrectal.
En la misma línea que Clara Campás, Rocío Arroyo (Madrid, 47 años), CEO de Amadix, también cree en la diversidad, “pero no solo de género”, para hacer crecer una empresa. Dos tercios de su plantilla son mujeres, con plena representación en el equipo directivo. Sin embargo, bajo su punto de vista, a la mujer le falta formación en emprendimiento para ir, poco a poco, alcanzado un 50% de presencia en los puestos de liderazgo. Tal y como lo afirma nuestra #MujerBiotech: “La ciencia necesita también a las mujeres tomando decisiones”.
AseBio. ¿Cómo resumirías tu recorrido en la ciencia y en el sector biotecnológico como mujer? ¿Has sentido una desventaja, una discriminación antes de llegar a ser CEO de una empresa como Amadix?
Rocío Arroyo. Ha sido un camino intenso y emocionante. Estoy muy agradecida por haberme cruzado con varias personas que han confiado en mí cuando apenas tenía experiencia, y han sido mis mentores en momentos complicados. Por suerte me ha tocado vivir en una época donde buena parte del camino había sido allanado por nuestras antepasadas. La maternidad no ha sido fácil, aunque mi familia ha entendido y apoyado la dedicación que requiere mi posición en Amadix.
AseBio. En el mundo de la ‘farma’ y biotech, vemos mucha presencia mujeres en comparación con otros sectores, pero ¿qué crees que falta en ese mundo para darles más voz y espacio en el mundo empresarial y fuera del laboratorio?
Rocío Arroyo. Sería de mucha ayuda introducir en cierto grado y de forma regular el teletrabajo y flexibilizar los horarios, facilitándonos a todos la organización de nuestra vida personal y familiar. Viendo que solo el 22% de las start-ups en España están lideradas por mujeres, la formación en emprendimiento también parece necesaria. La mentorización de las mujeres en sus retos profesionales y familiares ha demostrado ser útil, y en definitiva la conectividad, trabajar hombres y mujeres de la mano para encontrar las soluciones que den más espacio y voz a las mujeres.
AseBio. ¿Cómo la COVID-19 ha afectado la visibilidad de la mujer ya que ha robado protagonismo a casi todas las luchas que teníamos en marcha antes?
Rocío Arroyo. El confinamiento a causa de la pandemia está acentuando la brecha de género, ya que las responsabilidades familiares y la atención a los mayores siguen repartiéndose de forma desigual entre hombres y mujeres. El teletrabajo está multiplicando las responsabilidades de las mujeres en el hogar. Estos días hemos visto estudios que apuntan a una mayor probabilidad de perder su empleo para las mujeres durante la pandemia, al estar afectados sectores donde la mano de obra femenina es mayoritaria, como hostelería, comercio y servicio doméstico. Según datos presentados estos días por el Ministerio de Ciencia e Innovación, la producción científica también se ha visto afectada por las responsabilidades domésticas, en un porcentaje significativo para ambos sexos. La desigual conciliación durante el confinamiento trae consigo mayores dificultades para las mujeres a la hora de desarrollar su actividad investigadora. Por suerte desde muchas organizaciones se continúa trabajando para que el talento no tenga género y algo que no va a parar. Es muy necesario, y uno de los objetivos prioritarios de la ONU.
AseBio. ¿Cómo se trabaja desde Amadix para alcanzar la paridad y dar visibilidad a la mujer en charlas y medios?
Rocío Arroyo. En Amadix creemos en la diversidad (no solo de género) para hacer crecer nuestra compañía. La diversidad es eficiente, y funciona económicamente hablando. Mejora la creatividad y la productividad de la empresa, y también la cuenta de resultados. Considerar un problema desde distintos ángulos y puntos de vista suele llevar a mejores decisiones. En cuanto a la paridad, más de dos tercios de la plantilla somos mujeres, con plena representación en el equipo directivo. Participamos muy activamente en congresos científicos, foros internacionales en distintos países y acciones para favorecer la integración de mujeres con discapacidad en entornos de trabajo digital, como el Programa Radia que organizan la Fundación ONCE, CEOE y la Conferencia de Consejos Sociales, para la inclusión de 50 mujeres en el mundo de la empresa. Si bien contamos con un número significativo de inversoras que apoyan a Amadix, aún tenemos por delante el reto de la paridad en el consejo de administración.
AseBio. ¿Cuál sería, para ti, la prioridad para llegar a una igualdad en tu área de investigación de cara a 2021?
Rocío Arroyo. En nuestro sector contamos con muchas mujeres trabajando para luchar contra el cáncer, el Alzheimer, el hambre o el cambio climático. Cuando miramos a Europa, solo el 21% de los investigadores en los niveles más altos son mujeres. Es necesario facilitarles el acceso a puestos decisores de responsabilidad. Para hacer frente a los grandes desafíos que tenemos por delante nos hace falta la ciencia y la creatividad de todos, hombres y mujeres. La ciencia necesita también a las mujeres tomando decisiones.
AseBio. ¿Cómo hacer para que los nuevos talentos femeninos no tengan miedo a meterse en una carrera científica?
Rocío Arroyo. Es importante motivar a las niñas en edad escolar hacia la ciencia estimulando su curiosidad. Es frecuente que los juguetes que reciben las niñas pequeñas no estimulen tanto su mentalidad física-matemática, pensamiento espacial y su curiosidad como los de los niños. Eso las puede llevar a pensar que la ciencia es algo solo de hombres, cuando es igualmente apasionante para todos. Empieza a haber iniciativas en todo el mundo para fomentar la vocación científica y tecnológica en las niñas, algunas de ellas en torno al Dia Internacional de la mujer, la niña y la ciencia, proclamado por la ONU en 2015, en las que desde Amadix participamos activamente, con actividades de educación y sensibilización pública, y reconociendo las aportaciones de las mujeres a la ciencia.
AseBio. ¿Qué le dirías a una niña que quiere ser científica?
Rocío Arroyo. Le diría que muchas mujeres antes que nosotras tuvieron que investigar a escondidas, estudiando en universidades clandestinas como Marie Curie, o montando en casa un laboratorio clandestino, como hizo Rita Levi. Que a Margarita Salas su director de tesis no la consideraba capacitada para investigar. Y de esto hace solo unos pocos años. Pero no se conformaron y tuvieron la determinación y la disciplina de seguir investigando. Gracias a ellas, nunca ha sido tan fácil como ahora para nosotras estudiar y trabajar en lo que queramos. Y esto no quiere decir que sea fácil.
AseBio. La sociedad ha mejorado en la percepción de la mujer en la ciencia y la biotech, pero ¿qué nos falta por comunicar más en general?
Rocío Arroyo. Siempre decimos que es necesario visibilizar el trabajo de las mujeres en nuestro sector, que los niños y niñas se familiaricen con referentes femeninos en los distintos ámbitos de la ciencia. Tenemos que seguir contando tantas historias de mujeres que han destacado años atrás en ciencia y tecnología, en un mundo de domino masculino, para que nos contagien y nos inspiren. Por suerte ya lo estamos haciendo de varias formas, con iniciativas en todo el mundo, y también en España, como Inspiring Girls o Inspira STEAM entre otras muchas, acercando a los colegios ejemplos de mujeres líderes en sus sectores, que les cuentan sus experiencias y les sirven como modelo.
Por Agathe Cortes