ORYZON inicia una colaboración preclínica en síndrome de Kabuki con el Instituto Kennedy Krieger y la Universidad Johns Hopkins
Oryzon Genomics S.A, ha anunciado hoy el inicio de una colaboración preclínica sobre el síndrome de Kabuki con investigadores del Instituto Kennedy Krieger y la Universidad Johns Hopkins
Oryzon Genomics S.A., compañía biofarmacéutica de fase clínica centrada en la epigenética para el desarrollo de terapias para enfermedades con importantes necesidades médicas no resueltas, ha anunciado hoy el inicio de una colaboración preclínica sobre el síndrome de Kabuki con investigadores del Instituto Kennedy Krieger y la Universidad Johns Hopkins, colaboración que será dirigida por la Dra. Jacqueline Harris, directora de la Clínica de Epigenética del Instituto Kennedy Krieger y profesora asistente de pediatría, neurología y genética en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y el Dr. Hans Bjornsson, fundador de la Clínica de Epigenética y Cromatina y profesor asociado de pediatría y genética en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.
El síndrome de Kabuki (SK) es un trastorno autosómico dominante/ligado al cromosoma X que afecta a uno de cada 32000 niños y afecta a múltiples sistemas de órganos, incluidos los sistemas neurológico, inmunológico, auditivo y cardíaco. Los pacientes muestran rasgos faciales distintivos característicos, retraso del crecimiento y discapacidad intelectual leve a moderada y trastornos autoinmunitarios. La mayoría (>70 %) de los casos de SK confirmados molecularmente tienen mutaciones que producen la pérdida de función de una de las dos copias del gen KMT2D. Este gen, también conocido como MLL2, realiza una función opuesta al LSD1 en la activación de la cromatina, regulando la expresión de genes diana críticos para el desarrollo normal pre y post-natal.
Un trabajo reciente publicado por el laboratorio del Dr. Bjornsson en la Universidad JHU ha demostrado que la inhibición farmacológica de LSD1 produce una compensación importante en un modelo de ratón que reproduce muchos fenotipos humanos, rescatando la neurogénesis hipocampal posnatal, la morfología neuronal aberrante, el equilibrio de modificación de histonas en el hipocampo y anomalías específicas en la expresión de genes clave, lo que se traduce en niveles de normalización de la memoria y de los defectos inmunológicos. Estos datos sugieren que la inhibición de LSD1 puede ser una estrategia de tratamiento plausible para el SK y respaldan la hipótesis de que la desregulación epigenética secundaria a la disfunción de KMT2D juega un papel importante en el curso de la enfermedad neurológica posnatal en el SK.