Se duplican las ventas de OleoTest, de Biomedal, por una mayor preocupación sobre la calidad del aceite de frituras
La fritura de comida en baño de aceite es una de las técnicas más extendidas en todo el mundo. Sin embargo, al someter al aceite a altas temperaturas, al oxígeno y a la humedad se producen en él una serie de reacciones químicas que hacen que pierda algunas de sus cualidades o se produzcan sustancias dañinas - como son radicales libres e hidrocarburos, entre otros-, que pueden favorecer la aparición de diversos problemas de salud.
Esta circunstancia obliga a controlar la calidad de los aceites de fritura de una forma fiable y rápida. La empresa andaluza Biomedal comercializa un innovador producto, OleoTest, que determina, en dos minutos, la totalidad de los compuestos polares en grasas y aceites para freír, lo que permite a restaurantes, hoteles, cocinas industriales y caterings valorar, de una manera muy rápida y sencilla, el estado de un aceite destinado a freír alimentos, así como establecer su punto de descarte.
Este ensayo colorímetro, que ha duplicado sus ventas en el primer cuatrimestre de 2014 con respecto al año pasado, es muy innovador por su rapidez y simplicidad de uso, y también porque el resultado permanece estable durante varios meses, por lo que el test se convierte en un registro para el Sistema de Seguridad Alimentaria o APPCC.
El incremento de ventas del producto indica la creciente preocupación de los establecimientos de restauración en la calidad y en la seguridad alimentaria, aunque no se descarta un incremento de inspecciones sanitarias.