AseBio

“El ARN se está investigando como una herramienta prometedora para el tratamiento de diversas enfermedades, incluyendo el cáncer”

Hablamos con Ana Isabel Jiménez, directora General de Sylentis, para conocer cómo la tecnología de ARNm ofrece ya vías alternativas que permiten atacar a proteínas clave involucradas en el desarrollo de algunos tipos de cáncer que no podían ser alcanzadas por otra clase de medicamentos.

Ana_Isabel_Jiménez_Sylentis
AseBio
Salud
Acceso a la innovación
Terapias avanzadas

Las vacunas contra la Covid-19 desarrolladas con tecnología de ARNm (ácido ribonucleico mensajero) han demostrado una gran eficacia a la hora de inmunizar a la población frente al SARS-CoV-2. Hablamos de una tecnología que, aunque muchos puedan pensar que es nueva y resultado de los avances científicos acaecidos en los últimos años, lo cierto es que se investiga desde hace más de dos décadas. Esta base ha sido precisamente la que ha permitido el veloz desarrollo de sueros contra el coronavirus. 

En origen, las investigaciones de vacunas basadas en ARNm tenían como objetivo el cáncer, y pocos podían imaginar que su trabajo contribuiría a dar respuesta a la mayor crisis sanitaria a la que se ha enfrentado la humanidad en, al menos, los últimos 100 años. Ahora, son cada vez más las voces dentro y fuera de la comunidad científica que piensan que el progreso logrado en estos años gracias al desarrollo de las vacunas basadas en tecnología de ARNm contra la Covid-19, podría impulsar el uso de esta tecnología para acelerar la investigación clínica relacionada con vacunas de ARNm para tratar otras enfermedades como el cáncer

Recientemente el Instituto Karolinska de Suecia anunciaba la concesión del Premio Nobel de Medicina 2023 a Katalin Karikó y Drew Weissman en reconocimiento a sus hallazgos fundamentales para el desarrollo de vacunas basadas en tecnología de ARNm frente a la Covid-19. Nos encontramos en un momento clave en el que el ARNm abre las puertas a nuevos desarrollos que pueden dar respuesta a enfermedades que actualmente no cuentan con vacunas u opciones terapéuticas. 

Con el objetivo de conocer en profundidad esta tecnología que ha situado a la biotecnología a la vanguardia de soluciones disruptivas en el campo de la salud, entrevistamos a Ana Isabel Jiménez, directora General de Sylentis, empresa pionera en el desarrollo de medicamentos novedosos basados en tecnología ARN de interferencia

AseBio. ¿Qué es el ARN?

Ana Isabel Jiménez. El ARN, o ácido ribonucleico, es una molécula esencial en la biología celular que desempeña un papel crucial en la síntesis de proteínas. A diferencia del ADN, el ARN es de cadena simple y se encuentra en diversas formas en las células. Además de actuar como mensajero genético para llevar la información desde el ADN a los ribosomas, donde se produce la síntesis de proteínas, el ARN también está involucrado en procesos como la regulación génica y la función estructural de las células.

AseBio. ¿En qué consiste la tecnología de ARN mensajero?

Ana Isabel Jiménez. La información de los genes de un individuo está escrita en su DNA, el DNA se encuentra en el núcleo de la célula y es demasiado grande para atravesar la membrana del núcleo. Para mandar la información al resto de la célula, el DNA transfiere la información necesaria a una pequeña molécula llamada RNA mensajero (RNAm), que sí es capaz de salir del núcleo transportando esa información que utiliza como molde para producir las proteínas. Estas proteínas son las responsables de proporcionar la estructura y la función a los tejidos y órganos de nuestro cuerpo. 

AseBio. Ya hemos visto que, en las últimas décadas, antes de la llegada de la Covid-19, la tecnología de ARNm tenía como diana el cáncer. ¿Se están desarrollando investigaciones en este sentido?

Ana Isabel Jiménez. Sí, el ARN se está investigando como una herramienta prometedora para el tratamiento de diversas enfermedades, incluyendo el cáncer. Concretamente en el cáncer, la tecnología del ARNm ofrece una vía alternativa ya que permite atacar a proteínas clave involucradas en el desarrollo de estas patologías que no podían ser alcanzadas por otra clase de medicamentos.

En el contexto del cáncer, la terapia de ARN se centra en dos alternativas, por un lado, con RNA de pequeño tamaño se pueden silenciar genes específicos que están implicados en el crecimiento descontrolado de las células cancerosas. Por otro lado, se están desarrollando vacunas de ARNm para el tratamiento en cáncer en docenas de estudios clínicos como el cáncer de páncreas, colorrectal y el melanoma. Algunas vacunas se evalúan en combinación con medicamentos que mejoran la respuesta inmunitaria del cuerpo a los tumores. 

AseBio. ¿Frente a qué otras enfermedades podría ofrecer respuestas el ARN más allá del cáncer?

Ana Isabel Jiménez. La tecnología del RNA se puede aplicar a todas las patologías siempre que podamos suprimir una proteína que está involucrada en la enfermedad. En Sylentis estamos enfocados en el tratamiento de diferentes enfermedades oculares.  En la actualidad estamos investigando y trabajando con la tecnología RNAi, que nos permite silenciar proteínas involucradas en las enfermedades oculares, para el tratamiento de la enfermedad del ojo seco asociado al síndrome de Sjögren, degeneración macular asociada a la edad (DMAE), así como otras de enfermedades raras de la retina. 

AseBio. ¿Qué es el ARN de interferencia? ¿En qué se diferencia del ARN mensajero?

Ana Isabel Jiménez. Esta tecnología se basa en el silenciamiento génico, una innovación que busca reducir la producción de proteínas anómalas o en exceso. Pequeñas moléculas de RNA de interferencia (siRNA) bloquen con alta especificidad la expresión génica, el proceso por el cual se utiliza la información de un gen en la síntesis de una proteína funcional. 

Los fármacos de tipo RNAi emplean la maquinaria celular en el citoplasma para silenciar RNA mensajeros (RNAm), que son precursores moleculares de las proteínas y así sin afectar a los genes regulan su producción buscando obtener un beneficio para el tratamiento de la enfermedad, donde la sobreproducción o alteración de ciertas proteínas es un problema.

AseBio. Sylentis está especializada en el desarrollo de terapias mediante ARN interferente, una potente herramienta que permite el diseño racional de fármacos. ¿En qué consiste?

Ana Isabel Jiménez. Nosotros tenemos un software propio que es SirFinderTM que diseña los siRNAs de forma racional y mediante algoritmos matemáticos y de inteligencia artificial IA, algoritmos basados en redes neuronales, SVM y machine learning para recoger, depurar y reinterpretar los datos experimentales generados. 

Esto permite a Sylentis desarrollar fármacos específicos para atacar a una diana involucrada en una enfermedad y comenzar el desarrollo preclínico rápidamente gracias al software que nos capacita generar cientos de compuestos específicos para tratar una determinada patología. 

AseBio. ¿Cuáles son las investigaciones en las que trabajáis con el ARN como base?

Ana Isabel Jiménez. Además de nuestro enfoque en enfermedades oftalmológicas en los últimos dos años estamos desarrollando siRNA para el tratamiento de enfermedades raras dentro del proyecto consorciado Oligofast y para el tratamiento de plagas que afectan a la agricultura en el proyecto consorciado AgrarIA. Además, desde el año 2021 Sylentis dispone una planta piloto para la producción de RNA de pequeño tamaño (oligonucleótidos) y ofrecemos el desarrollo y fabricación de oligonucléotidos para terceros. Existe una demanda creciente de oligonucleótidos como medicamentos y otros usos debido a su amplio espectro. Así proporcionamos servicios específicos y personalizados, como el desarrollo de oligonucleótidos para una gran diversidad de dianas.

AseBio. Tras el progreso vivido en los últimos años por la tecnología de ARN, ¿qué horizonte se vislumbra?

Ana Isabel Jiménez. El futuro de la tecnología de ARN se presenta extremadamente prometedor. Con las investigaciones y desarrollos continuos en este campo, se espera que las terapias basadas en ARN se conviertan en una parte integral del arsenal médico contra una amplia gama de enfermedades. Actualmente, hay 16 oligonucleótidos ya aprobados por las agencias del medicamento y hay aproximadamente 700 oligonucleótidos en diferentes etapas del desarrollo farmacéuticos desde preclínica a ensayos clínicos.

La capacidad de silenciar genes específicos de manera altamente precisa abre la puerta a tratamientos más efectivos, con efecto más duradero y con menos efectos secundarios, y poder abordar enfermedades que hasta la fecha no tenían solución terapéutica.