AseBio

Un día en el campo con científicas ‘biotech’

En el Día Mundial de las Mujeres Rurales, queremos  visibilizar el trabajo de las mujeres ‘biotech’ en las fincas de España para proteger la salud animal. Para ello, hablamos hoy con Ingulados, socio de AseBio

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Salud animal

Suena el teléfono. Hay un problema de mortalidad animal ligado a una diarrea en una finca de Cádiz y no consiguen dar con el problema. Sin herramientas, sería como buscar una aguja en un pajar. Un equipo de la empresa Ingulados, dedicada a la protección y mejora de la salud animal y dotada de lo necesario para actuar, acude al lugar para recuperar muestras de sangre y heces y llevarlas de vuelta al laboratorio para analizar y proponer cuanto antes soluciones. 

Dan con la aguja: es una combinación de factores, de parásitos y bacterias, entre otras cosas. “Había un cúmulo de problemas”, nos explica Pilar Gonçalves, doctora en biología y especialista en el desarrollo de herramientas de manejo y gestión de ungulados cinegéticos de la compañía. “Analizamos qué grado de afectación tenían esas diarreas. Los trabajadores de la finca no pueden cuantificar el problema y nosotros venimos a darles el número para poder reaccionar frente a ello y ver el grado de mejora. Ponemos nombre al problema y luego solución”, detalla. Aquí, la solución se encontró en la alimentación. La comunidad de expertos propuso un producto desarrollado entre los muros de su compañía que mejora y consolida la respuesta inmunitaria. Funcionó: dos años después, el grado de incidencia es casi nulo.

Ingulados trabaja con casi 40 fincas por toda España, desde Madrid, Salamanca, Castilla La Mancha, pasando por Extremadura hasta Andalucía. “Con todas ellas hacemos un seguimiento casi diario. Luego tenemos otras peticiones por problemas puntuales, pero en general, las medidas que proponemos son para una sostenibilidad en el tiempo”, comenta Rosario Cerrato, directora de I+D de la empresa y co-fundadora. Se necesita al menos un año para poder conocer una población y ver cómo podrá reaccionar al siguiente. “Necesitamos ver y analizar todo el ciclo biológico, luego dependerá de lo que quieran los propietarios de las fincas o de las necesidades que tengan. Muchos quieren que les monitoricemos a lo largo del tiempo para no dejar de mejorar la calidad de su población. Proponemos medidas desde planes nutricionales, cambios en las instalaciones y la gestión hasta planes sanitarios de vacunación”, añade la experta. 

Formación e implicación en el campo

¿Cuál es el papel de los trabajadores de la finca que no están tan acostumbrados a las herramientas innovadoras que les proponen? Cuenta Gonçalves que han establecido un plan de formación para enseñarles el manejo de las medidas. Hay una parte del trabajo que hacen desde la compañía, pero el de los lugareños también es esencial. “Les formamos para que nos den la información de manera correcta y luego desde nuestro laboratorio analizar los resultados. Les enseñamos a coger muestras y explicarles los resultados es muy importante”. Las dos científicas insisten en que los propietarios y trabajadores de la finca se quieren (y se deben) involucrar para que el resultado sea mejor y sostenible y así proteger a las poblaciones animales de posibles enfermedades.

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La covid-19 ha ayudado en ese sentido. Todo el mundo es mucho más consciente de la importancia de la prevención para proteger nuestra salud y la de los animales y que además todo está conectado. De nuevo, en la conversación, se toma Cádiz como ejemplo, por ser el blanco de nuevas patologías. El virus Bagaza, de reciente aparición y al cuál no se le prestó demasiada atención en 2010 cuando llegó a España por primera vez desde África, se introdujo de nuevo el mes pasado en el coto de perdices provocando una tasa de mortalidad de un 60%. “Se trata de una enfermedad multifactorial y vimos claramente que las poblaciones con mejor salud tenían menor tasa de mortalidad. Ahora esta calando más esa idea, de que no hay que apagar un fuego cuando ya está encendido, sino prevenirlo”, asevera Gonçalves. 

Innovaciones para retos permanentes

Encontrar nuevas herramientas es crucial para afrontar los retos actuales y por venir, ya sea la resistencia de los patógenos a los antibióticos o las apariciones de nuevas enfermedades debido al cambio climático. “Aparecen problemas que antes no teníamos”, comentan las dos expertas. Para Cerrato, uno de los indicadores del calentamiento global es la presencia de garrapatas y mosquitos, un tipo de vectores que desaparecían en invierno, pero que hoy, en pleno mes de diciembre, siguen contaminando las poblaciones. “Nos obliga a seguir utilizando los productos de desparasitación más tiempo”, lamenta la directora de I+D de le compañía. Buscar nuevos métodos y medidas se ha convertido en una prioridad para alternar tratamientos y evitar que los parásitos y vectores se acostumbren a ellos. 

En definitiva, nuestro socio, fiel a la estrategia One Health, trabaja en responder mejor a las condiciones que se avecinan y que traen consigo nuevos desafíos en forma de enfermedades que afectan los animales, el planeta y, por efecto dominó, el ser humano. Las claves para dar con la solución: la ciencia y la innovación. 

 

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Por Agathe Cortes