#BIOSPAIN2026 | Crecer, conectar e innovar: el siguiente paso de la biotecnología española
Pilar Gil, Co-CEO de SID.
La industria biotecnológica en España está viviendo un momento de crecimiento que confirma el potencial que nuestro país ha construido durante los últimos años. Contamos con una sólida base científica, investigadores y centros de referencia, un sistema sanitario con una intensa actividad investigadora y un tejido empresarial que continúa aumentando, ganando capacidad y atrayendo inversión.
Los últimos datos de AseBio reflejan bien este avance. España cuenta ya con más de 1.100 empresas biotech, un 10,4% más que el año anterior, cuya actividad genera un impacto económico equivalente al 1,2% del PIB nacional. A ello se suma un esfuerzo creciente en innovación: las empresas biotecnológicas invirtieron 1.460 millones de euros en I+D en 2024, un 14% más que el año anterior y el equivalente al 6% de toda la inversión nacional en este ámbito.
La capacidad del sector para atraer capital también está creciendo. En 2025, las compañías biotecnológicas españolas captaron 408 millones de euros, un 125% más que el año anterior y la cifra más alta registrada hasta la fecha. Además, 302 millones procedieron de operaciones con participación de inversores internacionales.
Son cifras que hablan de un sector que está madurando y con una evolución lógica: a medida que las empresas crecen, sus proyectos avanzan y sus equipos aumentan, también lo hacen sus necesidades de laboratorios, salas blancas, equipamiento y capacidad de producción.
Por eso, acompañar el crecimiento de la biotecnología española exige pensar también en los espacios que harán posible su siguiente etapa. Las necesidades de una startup que comienza a desarrollar una tecnología son muy distintas de las de una compañía que necesita ampliar sus laboratorios, iniciar nuevas líneas de investigación o avanzar hacia la producción. Disponer de infraestructuras especializadas, flexibles y preparadas para adaptarse a cada fase permite que esas organizaciones puedan concentrar sus recursos y su talento en aquello que mejor saben hacer: investigar, innovar y crecer.
Pero el valor de estos espacios va más allá de sus características técnicas. La ciencia y la innovación avanzan cada vez más gracias a la colaboración. En 2025, las empresas biotech españolas establecieron 266 alianzas, buena parte de ellas con centros de investigación, fundaciones u hospitales. Es una muestra de hasta qué punto compartir conocimiento, capacidades y experiencias forma ya parte del desarrollo del sector.
En este contexto, los hubs especializados pueden desempeñar un papel importante como puntos de encuentro. Reunir en un mismo entorno a equipos de investigación, startups y empresas consolidadas facilita conexiones que difícilmente se producirían trabajando de manera aislada. Compartir un ecosistema permite identificar intereses comunes, generar nuevas colaboraciones y crear una comunidad científica y empresarial que multiplique las posibilidades de cada organización.
Desde SID vemos esta realidad de primera mano en nuestros campus de Madrid y Barcelona. Nuestro objetivo no es únicamente proporcionar laboratorios, salas blancas, oficinas y otros espacios adaptados a las necesidades de las organizaciones científicas y tecnológicas. Buscamos crear entornos en los que puedan crecer y, al mismo tiempo, formar parte de una comunidad con la que compartir conocimiento, generar sinergias y encontrar nuevas oportunidades de colaboración.
La consolidación del sector biotecnológico español dependerá de muchos factores: incrementarla inversión en I+D, atraer capital y talento, reforzar la transferencia de conocimiento y facilitar el crecimiento de las compañías. Las infraestructuras especializadas y los ecosistemas que se generan alrededor de ellas son una pieza más de esa ecuación, pero una pieza cada vez más estratégica.
BIOSPAIN representa precisamente esa capacidad de conectar a los distintos actores que hacen avanzar la biotecnología. El buen momento que atraviesa el sector nos ofrece una oportunidad para seguir construyendo sobre lo conseguido. Ahora se trata de acompañar ese crecimiento con inversión, colaboración, infraestructuras y comunidades capaces de hacer que los proyectos encuentren en España todo lo que necesitan para seguir avanzando.