#VozBiotech | Hierba de San Juan: la propiedad industrial detrás de esta planta mágica
Marina Reig, Asociada del Área de Patentes biotecnológicas de ELZABURU, desgrana en esta tribuna el elevado contenido de compuestos de 'Hypericum perforatum', con propiedades sobre todo medicinales: antidepresiva y ansiolítica, antiinflamatoria, cicatrizante, antibacteriana y antiviral.
Hace tan solo unos meses, coincidiendo con el solsticio de verano, estábamos celebrando la festividad de San Juan Bautista. Fuegos artificiales, música, baños en el mar a medianoche y un factor común: las hogueras. Anteriormente destinadas a celebrar el poder del sol y pedir protección para las cosechas, hoy en día encarnan un símbolo de purificación y renacimiento mediante tres o nueve saltos por encima de las brasas. Y es alrededor de ese día tan festivo cuando florece el hipérico, también conocido como hierba de las heridas, hierba soldado, espantadiablos o, más comúnmente llamada, hierba de San Juan, un arbusto con flores amarillas, color oro, nativo de Europa y la especie más abundante de la familia de las hipericáceas (género que comprende cerca de 500 especies en todo el mundo).
La historia de esta hierba, Hypericum perforatum (H. perforatum), se remonta a la antigua Grecia y alcanza su máximo protagonismo en la Edad Media. La palabra hipérico procede del griego hyperikon, palabra formada por hyper y eikon, que significa por encima de la imaginación, una denominación muy bien elegida ya que nuestros antepasados consideraban que las propiedades de esta planta estaban por encima de todo. Por otra parte, el término perforatum deja constancia de la multitud de pequeñas perforaciones debido a las cavidades secretoras de aceite situadas en sus hojas y sépalos. Según se describe en diversas fuentes, los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, cuyo patrón era San Juan Bautista, usaban el hipérico para curarse las heridas durante la época de las cruzadas, motivo por el cual el diablo, enfadado por sus poderes curativos, atacó a la planta con una aguja, haciéndole miles de perforaciones (las cuales resultan ser las mencionadas glándulas de aceite).
Una planta con propiedades medicinales
Esta especie de sabor amargo basa su importancia en la industria por poseer un elevado contenido de compuestos con propiedades sobre todo medicinales: como antidepresiva y ansiolítica, antiinflamatoria, cicatrizante, antibacteriana y antiviral. También hay varias publicaciones sobre su posible uso en el diagnóstico y tratamiento del cáncer que, aunque prometedor, dista mucho de ser una realidad a corto plazo. Incluso estudios para uso como terapia alternativa contra el sida.
Los principios activos más destacados y estudiados de esta planta son la hipericina y la hiperforina aunque posee otros muchos que, si bien no han sido tan investigados, también han demostrado tener efectos farmacológicos potencialmente útiles como los flavonoides o la rutina. La hipericina (4,5,7,4’,5’,7’-hexahidroxi2,2’-dimetilnaftodiantrona) parece ser el constituyente antidepresivo principal actuando en sinergia con la hiperforina y los flavonoides, una sustancia capaz de bloquear la absorción de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina, prolongando los efectos de bienestar que estos neurotransmisores nos proporcionan. A pesar de ser apta para casi todo, algunos estudios clínicos han revelado que en altas dosis puede inducir reacciones cutáneas fototóxicas y han hecho referencia a su riesgo con la interacción con medicamentos metabolizados por isoenzimas del citocromo P450, lo que podría ocasionar una disminución de los niveles plasmáticos de estos medicamentos.
Los derivados del hipérico y otras plantas medicinales, un negocio en alza
La tendencia actual de un estilo de vida más saludable hace que los productos derivados del hipérico como pastillas, cápsulas, infusiones y cosméticos sean un negocio en alza junto con otras plantas medicinales como la valeriana, la manzanilla, el eucalipto o la cola de caballo, representando más de un 36% del mercado de medicamentos de venta sin receta (con un crecimiento del 4% con respecto al año pasado).
En este crecimiento hacia lo natural, la investigación en este sector y su protección mediante la propiedad industrial son figuras clave.
Más de 7.000 solicitudes de patente y unos 1.000 registros relacionados con las variedades vegetales del género 'Hypericum'
En propiedad industrial, las patentes —que son títulos que reconocen el derecho exclusivo durante 20 años sobre una invención, impidiendo a otros su fabricación, venta o utilización sin consentimiento del titular de la misma protegida en el tiempo y el espacio— alcanzan cerca de 7.000 solicitudes de patente relacionadas con el género Hypericum, centrándose sobre todo en actividades anticancerígenas y trastornos del sistema nervioso central como el Alzheimer. Destaca China, con más de 1.500 familias de patente. Una prueba de la importancia de la medicina tradicional en este país oriental y su gran interés en el potencial de las nuevas tecnologías fitomedicinales.
Otra figura de propiedad industrial relacionada con las plantas es la protección de las variedades vegetales, que se define como un grupo de plantas seleccionado dentro de una especie que presentan una serie de características comunes. Y ha sido precisamente el 27 de julio de este año cuando se ha celebrado el 30º aniversario del Reglamento de Protección de los Derechos de los obtentores de variedades vegetales, un sistema que administra la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales (OCVV), una agencia de la Unión Europea con personalidad jurídica propia.
Existen cerca de 1.000 registros relacionados con el género Hypericum (entre derechos de obtentor ante las distintas oficinas del mundo de variedades vegetales, inscripción en las listas nacionales y patentes de plantas, como en el caso de Estados Unidos). Las nuevas variedades vegetales presentadas de este género persiguen un propósito ornamental, una floración uniforme, con alta densidad de frutos brillantes y grandes y una alta longevidad de posproducción. En este ámbito destacan Países Bajos y Alemania como los principales solicitantes. Como ejemplo, las variedades presentadas de las especies Hypericum —como Hypericum androsaemum L., Hypericum calycinum L. o el híbrido Hypericum × inodorum Mill.— tienen unas espectaculares flores de color amarillo brillante con un largo período de floración y bayas brillantes de color marrón o rojo que se utilizan ampliamente en ornamentación para parques y jardines. A la hora de realizar el examen técnico de la variedad, hay que comprobar que el material de la variedad solicitada es distinto, estable y homogéneo y, para ello, las solicitudes de variedades de este género Hypericum se van a examinar en comparación con el resto de las variedades de la colección de referencia, algunas de las cuales con nombres tan sugerentes como Flamingo Fantasy, Autum Blaze, Excellent Flair, Magical Green o Extreme Illusion.
La especie Hypericum perforatum cuenta con 3.400 solicitudes de patentes y unos 100 registros relacionados con las variedades vegetales
Centrándonos en las patentes de nuestra hierba de San Juan, H. perforatum, existen cerca de 3.400 solicitudes de patente relacionadas con esta hierba, despuntando como los dos solicitantes principales Kimberly Clark Corp. (con artículos de higiene y que en España comercializa marcas tan conocidas como Scottex, Kleenex, Huggies) y L'Oréal S. A., con su gama de productos para el cuidado de la piel y el cabello.
En cuanto a las variedades vegetales, existen cerca de unos 100 registros relacionados con H. perforatum.
En resumen, es un hecho que las plantas medicinales cada día están más de moda y que la categoría natural se está consolidando en las farmacias, siendo una alternativa a muchos medicamentos convencionales. Por ello, quienes estamos en el sector de la propiedad industrial tenemos que seguir muy de cerca su desarrollo y alentar a que los que trabajan en este sector protejan adecuadamente estos valiosos intangibles.
Marina Reig, Asociada del Área de Patentes biotecnológicas de ELZABURU