El sector europeo urge a la UE a evitar nuevas restricciones y cerrar un acuerdo coherente y basado en evidencia científica sobre las NGT
Comienza la tercera y última ronda de trílogos para cerrar un acuerdo definitivo sobre el Reglamento de plantas obtenidas mediante Nuevas Técnicas Genómicas (NGT) y los alimentos y piensos derivados.
Este miércoles se inicia la tercera y última ronda de trílogos para alcanzar un acuerdo definitivo sobre el Reglamento relativo a las plantas obtenidas con Nuevas Técnicas Genómicas (NGT, por sus siglas en inglés) y los alimentos y piensos derivados. Este momento marca un punto de inflexión tras un proceso que comenzó con la propuesta de la Comisión Europea en julio de 2023, continuó con el respaldo del Parlamento Europeo el 7 de febrero de 2024 y, posteriormente, con el mandato de negociación refrendado por los Estados miembros el 14 de marzo de 2025.
Tras meses de negociación y con un debate en el que algunas posiciones continúan siendo muy divergentes, 25 organizaciones de toda la Unión Europea (UE) han firmado una carta conjunta dirigida al Parlamento Europeo en la que reclaman que no se impongan nuevas restricciones injustificadas, y que se respalde un acuerdo final coherente con el espíritu original de la propuesta comunitaria.
La misiva expresa una “profunda preocupación porque los avances tan necesarios que podrían aportar las NGT parecen estar bloqueados por demandas políticas que van más allá del alcance de la propuesta original de la Comisión”, cuyo objetivo era establecer un sistema regulatorio que verificara la equivalencia entre las plantas obtenidas mediante NGT similares a las convencionales.
El texto denuncia que someter estos productos a requisitos adicionales de sostenibilidad, trazabilidad, etiquetado o planes de seguimiento exhaustivos “debilita la base científica de la propuesta, limita el potencial y la eficacia del uso de estas tecnologías y sitúa el enfoque de la UE en oposición al de todos los demás países que ya cuentan con legislación al respecto”. Una postura que también podría “generar riesgos de conflictos innecesarios con socios comerciales clave a nivel mundial”.
La carta subraya que la UE debe mantener como prioridades la simplificación y la competitividad, y que las condiciones adicionales para los productos NGT1 “solo añaden nuevas capas de burocracia para los Estados miembros y los operadores, aumentan los costes y crean una complejidad y carga administrativa innecesarias”. Además, la nueva regulación tiene un propósito claro: autorizar plantas similares a las convencionales bajo condiciones similares, sin añadir elementos que ya están cubiertos por otras legislaciones europeas específicas.
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Las entidades firmantes inciden en que “adoptar la legislación sobre las NGT sin más retrasos es esencial para promover la autonomía estratégica de Europa”. Más si tenemos en cuenta que cerca de una treintena de países ya han actualizado sus marcos regulatorios para reforzar el uso de estas tecnologías y su impacto positivo sobre la productividad y la competitividad.
Por ello, instan a los colegisladores a “eliminar requisitos adicionales innecesarios para la autorización de productos NGT, concluir las negociaciones ahora y adoptar una legislación basada en la ciencia, orientada al futuro y alineada con los objetivos fundamentales de competitividad, simplificación y facilitación del comercio”.
Desde AseBio nos adherimos plenamente a esta carta conjunta, ya que el futuro de la agricultura europea y de su competitividad depende de contar con un marco regulatorio proporcionado, claro y alineado con la evidencia científica. Valoramos muy positivamente que se siga avanzando en la aprobación de esta necesaria regulación, que permitirá aprovechar los avances realizados en este campo y facilitar la llegada de productos obtenidos por NGT para que la sociedad pueda beneficiarse de todo su potencial.
La biotecnología europea necesita un entorno que impulse la innovación, contribuya a la sostenibilidad y permita a nuestros agricultores y empresas competir en igualdad de condiciones a nivel global. Por eso, respaldamos esta carta y apoyamos la urgencia de cerrar un acuerdo equilibrado y basado en la ciencia.